El subrayado es nuestro

6/02/2010

Congresos de escritores

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 8:44 pm

… los de escritores suelen versar sobre un tema específico que, de cualquier modo, es lo suficientemente vago como para que todos quepan en él, cosas del estilo, “El escritor ante el nuevo siglo” o “¿Hacia dónde va la literatura?”, y bueno, reunido el grupo se hace una recepción de bienvenida parecida a esta y luego se empieza con las mesas redondas; algunos traen textos escritos y los leen y otros improvisan, de acuerdo con la experiencia, y el público aplaude y se anima pues si están ahí es porque han leído a los autores o los conocen, y al final de cada sesión la gente se acerca a pedir autógrafos y dedicatorias, en fin, es algo bastante mecánico. En las noches hay escritores que se lanzan a la cacería de lectoras jóvenes o de escritoras invitadas, y es común verlos en bares y terrazas pronunciando encendidos discursos sobre sí mismos o sus libros, refiriendo con entusiasmo anécdotas en las que ellos, con modestia, aparecen como héroes o incluso superhéroes y sus libros como obras puras y valiosas, lingotes de oro del arte contemporáneo. Otros prefieren quedarse en sus habitaciones de hotel viendo canales de televisión como MTV o Discovery para luego contarlo con desdén a la hora de la cena, queriendo decir, en realidad, yo no me mezclo con ustedes, manada de piojosos, estoy por encima, y así crear un halo de respetabilidad y misterio. También están quienes se dedican a beber y estrechar lazos que permitan sellar invitaciones a otros congresos, y así hay colegas que encadenan una semana con otra y se pasan el año de viaje, dando entrevistas alocadas en lo que por lo general lo literario está más bien ausente, sea por la improvisación o por el deseo de polemizar en el terreno político, y así los escritores y escritoras hacen sus denuncias, toman partido y elevan la voz, lo que les da una gran visibilidad en la prensa, que registra sus inventivas y hace grandes titulares, y si el escritor en cuestión tiene suerte y es, por ejemplo, desmentido por alguna autoridad política o eclesiástica, la cosa se pone de verdad muy bien ya quedará pie a una polémica muy jugosa en términos de notoriedad, y otros escritores se subirán al tren apoyando al primero, pues si la presa es grande puede quedar algo para un segundo o un tercero, aunque, por supuesto, el primero protegerá su capital de notoriedad, no querrá perderlo por causa de oportunistas, y así, al final, los libros del polemista serán los más vendidos y la polémica le habrá dado al evento un aire contemporáneo, comprometido y cosmopolita que beneficia a todos y que, sin lugar a dudas, asegurará que los bancos, las entidades financieras o políticas que lo auspician quieran continuar, incluso con el apoyo de la autoridad que fue criticada o insultada.

En Necrópolis, de Santiago Gamboa (Norma)

4/02/2010

El poder es torpe

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 3:16 pm

Y los británicos tomarían represalias; seguramente, la suya sería una reacción excesiva. Siempre pasaba igual. A lo largo de los cuatro años que siguieron , no nos decepcionaron ni una sola vez. No era que cometiesen errores de juicio, ni que se hicieran una idea errónea sobre el estado anímico de la nación: es que ni siquiera se tomaban la molestia de examinar la situación en que estábamos. Nunca se les ocurrió que el estado anímico de la nación fuese algo que valía la pena tener en cuenta. Convirtieron en rebeldes a millares de personas de lo más tranquilo, personas que nunca se pararon a pensar en lo que ocurría más allá de la verja de sus huertos. Siempre fueron nuestro mejor aliado; nunca podríamos haber sacado adelante nuestra empresa sin su ayuda.

En Una estrella llamada Henry, de Roddy Doyle (Mondadori Debolsillo)

3/02/2010

Para jóvenes narradores

archivado bajo la categoría Notas y noticias - Héctor Torres @ 4:27 pm

Por tercer año consecutivo me estoy encargando del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores. Estos certámenes nacidos en esta década son parte de la historia de la vigorosa producción narrativa de estos tiempos. Este concurso se ha ido posicionando con rapidez por varias razones: una de ellas es que recibe textos por correo electrónico. Otra, que pagan los tres primeros premios. Eso, sin contar que el jurado siempre está compuesto por autores e investigadores muy conocidos y conocedores del género (Oscar Marcano, Federico Vegas, Alberto Barrera Tyzska, Eduardo Liendo y Milagros Socorro han formado parte del jurado en diversas ediciones del concurso). La intención de la PCM es estimular esas voces emergentes para que se den a conocer en el contexto de la narrativa del país.
Si tienes hasta 40 años, escribes cuento, vives en Venezuela y estas razones te convencen, consulta aquí las bases del premio para que participes este año (hasta el 1º de marzo):

Bases de la IV Edición del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores

2/02/2010

La omnipotencia ciega del hombre

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 1:40 pm

Para una mujer es fácil narrar a un hombre, puesto que ellas nos paren y nos alimentan y nos vigilan y están al acecho de cada uno de nuestros menores movimientos. Las mujeres son más observadoras. El hombre es tan omnipotente que no presta atención a los mundos secretos de las mujeres. Así que siempre me ha interesado narrar ese universo

Tomás Eloy Martínez, en entrevista concedida a Boris Muñoz en 2002

1/02/2010

La vida en silencioso vuelo

archivado bajo la categoría Reseñas cortas - Héctor Torres @ 10:23 pm

El silencioso vuelo de los pecesPedro Enrique Rodríguez es, definitivamente, un esteta. Su apego a buscar, junto a la claridad, la belleza en la comunicación cotidiana permea claramente hacia su literatura, entendiendo por esta una acepción muy amplia que incluye no sólo sus textos de creación, sino también sus lecturas, sus temas vitales e, incluso, sus percepciones frente a la realidad. Todos estos elementos conducen a un deleite en la permanente búsqueda de la elegancia en la creación.
Su ars narrativa tiene un principio fundamental. Es común escuchar a otros autores proclamar, ante un buen texto ajeno, que “me hubiera gustado escribirlo yo”. Lector agradecido de autores como Borges, Cabrera Infante, Nabokov (quienes tienen en común un cierto escepticismo ante la realidad circundante, de la cual se aislaban creando sus propios universos ficcionales), Rodríguez suele escribir acicateado por el impulso de intentar escribir los textos que a él como lector le gustaría leer. Lo cual le agrega una carga lúdica a la ya lúdica actividad de la creación.

Los 14 textos que componen este primer volumen de cuentos de este autor se ciñen perfectamente a esa estética, a ese tempo visual, a ese registro de la vida donde los problemas existenciales pasan por el tamiz de la serenidad plástica, como queriéndonos decir que, incluso en la tragedia, el dolor o la incomprensión y la soledad, puede haber belleza si se le mira de la forma adecuada. Otra manera de afirmar que, con la construcción sintáctica adecuada, la realidad pasa de ser ese algo ubicuo y cambiante, para ser un constante fluir en el que siempre podremos aspirar a salvarnos. Incluso cuando no haya salvación alguna.

Pedro Enrique Rodríguez es psicólogo clínico. Su prosa no le resulta desconocida a esos felices lectores que pudieron disfrutar de Oficio de lectores, textos de detectivismo literario y especulaciones narrativas (libro con el que ganó la VIII edición del Premio Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana). También resultó uno de los catorce finalistas de la 24va edición del Premio Juan Rulfo de Cuento, de entre 5.596 textos participantes de todas partes del mundo. Su libro inédito, “Caligrafías Salvajes”, recibió Mención Honorífica en la Bienal de Literatura “Augusto Padrón” (Maracay, 2003). También participó en la Primera Edición de la Semana de la Nueva Narrativa Urbana y en el Taller Literario del CELARG (2000-2001), bajo la conducción de Ángel Gustavo Infante.

El silencioso vuelo de los peces, de Pedro Enrique Rodríguez (Equinoccio Editorial)

11/01/2010

Ese misterio que llaman inspiración

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 4:30 am

Las palabras fluyeron con rapidez, fácilmente, sin requerir gran esfuerzo. Resultaba sorprendente, pero con tal de que no dejara de mover la mano de izquierda a derecha, la palabra siguiente siempre parecía estar allí.

En La noche del oráculo, de Paul Auster (Anagrama)

19/11/2009

La madurez según Thomas Lynch

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 9:21 pm

Si el pasado es la provincia a la que regresan los mayores y el futuro es la que sueñan los niños. el nacimiento y la muerte son los océanos que las contienen. Y la madurez es el momento entre los dos, la frontera en la que parece que podríamos tomar cualquier rumbo, cuando nuestra vista es igual de buena hacia ambos lados. Estamos menos llenos de nostalgias que de asombro. Tenemos menos y nos preocupamos más. Estos son sólo algunos de los síntomas. Los viejos escriben memorias, los jóvenes hojas de vida. En la madurez llevamos una especia de diario que siempre comienza con una discusión sobre el clima. El presente es donde vivimos, equidistante de nuestro nacimiento y de nuestra muerte. Consideramos a nuestro cónyuge del momento tan atractivo como el recuerdo de nuestro primer amor o las fantasías sober culos firmes y estómagos planos de los anuncios de ropa interior de las revistas.
En la maudrez hay una especie de balance, de equilibrio, no estamos impulsados por la juventud ni empujados por la edad: flotamos, liberados por un instante de la gravedad del tiempo. Vemos nuestra historia y nuestro futuro con claridad. Dormimos bien, soñamos en todos los tiempos, despertamos listos y dispuestos.

En El enterrador, de Thomas Lynch (Alfaguara), recomendado por la editora para Venezuela de ese sello: Mariana Marczuk

1/04/2009

Los nuevos puritanos

archivado bajo la categoría Reseñas cortas, Apuntes sueltos, Cita textual, Sobre poética - Héctor Torres @ 10:01 pm

No, no es una religión. Aunque algo de religión hay en la literatura, después de todo. Se trata, más que de una agrupación, de un experimento. Según entiendo, dos escritores británicos (Nicholas Blincoe y Matt Thorne) de las más nuevas generaciones de narradores de ese país, reunieron a un grupo de autores de su generación, con los que coincidían en ciertos postulados estéticos, y les propusieron uan antología, con cuentos hechos para la misma, en la que se respetaran ciertas normas. Aunque cada uno de los autores invitados tiene sus propios dogmas estéticos y estilísticos, todos los cuentos presentes tiene algo en común: que el argumento, columna vertebral de la narración, aparezca desnudo de cualquier recurso estilístico. Es decir, la eliminación de todo lo que se considere artificioso en la creación de los relatos.
Para ello crearon el «Manifiesto de los nuevos puritanos». Repasado el manifiesto, concordé con algunos puntos y con otros no. Sea como sea, es un ejercicio interesante de observar, y una ocasión para conocer de qué va la más nueva narrativa británica.

MANIFIESTO DE LOS NUEVOS PURITANOS

1. Ante todo narradores, nuestro estilo es el narrativo.
2. Somos escritores de prosa y reconocemos que esta es la forma dominante de expresión. Por ello evitamos la poesía y la libertad poética en todas sus formas.
3. Pese a que reconocemos el valor del género de ficción, sea clásico o moderno, siempre nos dirigiremos hacia horizontes nuevos, destruyendo las expectativas del género existente.
4. Creemos en la simplicidad del texto y prometemos evitar todos los recursos estilísticos: retórica, incisos del autor.
5. En nombre de la claridad, reconocemos la importancia de la linealidad temporal y evitamos escenas retrospectivas, las narraciones temporales duales y los presagios.
6. Creemos en la pureza gramatical y evitamos toda puntuación elaborada.
7. Recenocemos que los trabajos publicados son también documentos históricos. Como fragmentos de la época, todos nuestros textos están fechados y transcurren en la actualidad. Todos los productos, lugares, artistas y objetos que aparecen son reales.
8. En nuestra calidad de representantes fieles del presente, nuestros textos evitarán toda especulación improbable o incognoscible sobre el pasado o el futuro.
9. Somos moralistas, por consiguiente todos los textos presentan una realidad ética reconocible.
10. Sin emabrgo, nuestro objetivo es la integridad de expresión, por encima y más allá de cualquier compromiso con la forma.

Más adelante reproduciré algunos comentarios que hacen los editores (Blincoe y Thorne) acerca de estos postulados. Algunos me parecen muy interesantes y dignos de seguir. Otros no tanto. El libro se consigue (al menos ahí lo conseguí) en Templo Interno, del Centro Plaza.

En Los nuevos puritanos (Debolsillo)

23/02/2009

La novela es impura por excelencia

archivado bajo la categoría Sobre poética - Héctor Torres @ 8:20 pm

La novela de hoy se propone fundamentalmente una indagación del hombre, y para lograrlo el escritor debe recurrir a todos los instrumentos que se lo permitan, sin que le preocupen la coherencia y la unicidad, empleando a veces un microscopio y otras veces un aeroplano. Sería ridículo examinar un microbio a simple vista y un país con un microscopio. Esta es una de las fallas de los llamados objetivistas, y, en general, de todos los que intentan hacer ese descenso o viaje al fondo de la condición humana con un sólo vehículo: sacrifican la verdad y la profundidad al prurito del método único, cuando debe ser al revés; ya que nada en la novela debe hacer sacrificar la verdad. En definitiva, son decadentes, como sucede cada vez que se prefiere el cómo al qué

En El escritor y sus fantasmas, de Ernesto Sabato (Seix Barral)

14/02/2009

El huevo como definición de cuento y novela

archivado bajo la categoría Apuntes sueltos, Cita textual, Sobre poética - Héctor Torres @ 4:07 pm

Según él la revelación le llegó apenas esa mañana, frente a un plato donde lo esperaba relajado un huevo frito. “La claridad de su perímetro perfectamente definido (no olvidemos que Federico es tan arquitecto como escritor); su absoluta finitud y su indiscutible condición de ser exactamente lo que es retrata sin lugar a dudas al cuento. Intacto en su forma, llano en sus personajes”.
El “revoltillo” es, en cambio, la perfecta definición de la novela. Sus bordes irregulares dan cuenta de lo inasible de sus límites y su volumen caprichoso, de lo complejo de sus personajes.

Definición de cuento y novela según Federico Vegas, referido por Mitchele Vidal, en su blog http://www.imagenes-urbanas.blogspot.com/

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