La inspiración y el deseo
Dos argumentos que hablan del asunto de la inspiración y la voluntad, como elementos motores de la creación literaria:
La inspiración:
Aquí seré breve -y contundente. La inspiración, ese Santo Grial de los románticos, existe. Pero no creo que tengamos que emprender una cruzada para buscarla, pues ella surge en los momentos más inesperados como un rayo exterminador. Es la responsable de la concepción global -y a veces instantánea- de una narración.
Lo otro, la escritura propiamente dicha, eso que Flaubert llamaba oficio de perros, es lo que dará forma y sentido a ese primer impulso nacido del corazón, ajeno a la voluntad.El deseo:
El deseo es una pulsión de la conciencia capaz -en sí mismo- de mantenernos con vida. El deseo siempre apunta a un objeto, y esa dirección indica el sentido del movimiento. 1) La escritura es el objeto de nuestro deseo; 2) La escritura es el mismo deseo. De cualquier manera, debemos montarnos en la ola, lanzarnos al vacío, deslizarnos cuesta abajo, colgarnos a la cola del relámpago. Aire, agua, tierra o fuego. Bienaventurados si podemos elegir, pero no imprta. Lo que cuenta es echarse a andar. Pues como muy bien lo dijera William Blake: “El que desea y no actúa engendra la peste”.
Que es como decir, que la inspiración existe, pero es la voluntad la que produce obra.
En De narrativa y narradores, de Ednodio Quintero (Universidad del Zulia)












¿ El libro todavía se puede encontrar ?
UN ABRAZO
Comment by Carlos Eduardo Fuenmayor — 15/10/2007 @ 12:20 am
Sí, Carlos Eduardo. De hecho son dos de la misma editorial: De narrativa y narradores y Visiones de un narrador. Aunque deben tener al menos diez años, lo distribuye Distel y se pueden buscar en librerías de Caracas.
Comment by Héctor Torres — 15/10/2007 @ 12:54 am
Tengo la impresion de que la inspiracion tambien se ejercita, anda sola pero se vuelve amiga en la medida en que nosotros nos abrimos hacia las cosas que se nos presentan. Es por eso que ya no tengo tan clara la separacion entre inspiracion y voluntad.
Llego desde Blogueratura, primera vez por aqui, voy a seguir leyendo.
(teclado sin acentos).
Saludos
Comment by Cinzia Ricciuti — 15/10/2007 @ 12:33 pm
Saludos, Cinzia. Como todo tema, ese que planteas se vuelve complejo a cada vuelta de tuerca. En un principio te puedo decir que, partiendo de mi propia experiencia, entiendo la diferencia cuando veo que de tanto pensar en un algo en lo que estoy trabajando surgen más ideas y nuevas perspectivas en torno al mismo, es cierto; pero también lo es que si no pongo de mi parte en asentar esas ideas, en desarrollarlas, pueden evaporarse de la misma rotunda manera en que llegaron. Creo que el asunto de la voluntad tiene que ver más con eso de romper la pereza que da enfrentarse a producir treinta páginas de un cuento, o suficiente carne (algo más de cien páginas) para saber que ya allí está un germen de novela, que hay que trabajarlo. Aunque no doy nada por descontado, esa es la impresión que tengo en este momento. Gracias por tu visita. Vuelve cuando quieras.
Comment by Héctor Torres — 16/10/2007 @ 11:15 am
Bueno Héctor, en lo que este tema concierne a mí me gusta la celebrísima frase de Picasso en la cual el pintor español acierta en decir que «la inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando».
Así no más. Digo, al menos es una opinión.
Saludos.
Comment by Nestor Bermúdez — 16/10/2007 @ 7:52 pm