El subrayado es nuestro

17/12/2007

Un venezolano es finalista del Premio de Cuento Juan Rulfo de Radio Francia Internacional

archivado bajo la categoría Notas y noticias - Héctor Torres @ 10:46 pm

El venezolano Pedro Enrique Rodríguez resultó uno de los catorce finalistas de la 24va edición del Premio Juan Rulfo de Cuento, proclamados el pasado lunes 10 de diciembre, en la sede parisina de la Casa de América Latina. El ganador de la contienda resultó ser el escritor español Ignacio Ferrando Pérez, por su obra Trato hecho, lo cual le valió un premio en metálico de 5.000 euros. El cuanto ganador recibió el visto bueno del jurado, de entre un total de 5596 cuentos participantes. Los otros finalistas son: Julio César Parissi (Uruguay), Felipe André González Alfonso (Francia), Miguel Antonio Chávez Balladares (Ecuador), Augusto Effio Ordóñez (Perú), Juan Arturo Sahagún Campos (México), Crisanto Pérez Esáin (Perú), Josefina Estrada (México), Iván Marcos Pelicaric (Argentina), Patricio Viteri Paredes (Ecuador), Enric Puig Punyet (España), Luis Marcelino Gómez (Estados Unidos), Guillermo Arroyo (México) y Cristián Ulloa Jiménez (Argentina).
Los premios Juan Rulfo y Martín Chambi-Unión Latina fueron patrocinio por Radio France Internationale, Instituto de México, Instituto Cervantes, Unión Latina, Casa de América Latina, Colegio de España en París y Le Monde Diplomatique España. El jurado seleccionador recibió un total de 5596 cuentos y 441 novelas, provenientes de todos los países latinoamericanos, pero también de Estados Unidos, Francia, España y otros países de Europa, Africa y Asia.
El premio Juan Rulfo de Novela Corta fue atribuido al escritor cubano René Vásquez Díaz, por su obra De pronto el doctor Leal.
Pedro Enrique Rodríguez (Maracay, 1974), es psocólogo egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, donde da clases de Psicología de la Personalidad y Psicopatología Clínica I. Participó en el Taller Literario del CELARG (2000-2001), bajo la conducción de Ángel Gustavo Infante. Posee un libro inédito, “Caligrafías Salvajes”, el cual recibió Mención Honorífica en la Bienal de Literatura “Augusto Padrón” (Maracay, 2003). Participó en la primera Edición de la Semana de la Nueva Narrativa Urbana y es colaborador regular de la revista digital Panfletonegro. Textos suyos pueden leerse en Ficción Breve Venezolana.

16/12/2007

De barro, inexorablemente de barro

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 1:24 am

Cómo puedo explicarle todo este lío a Sama, cuando en su colegio solían gritar varias veces al día: «¡Larga vida a nuestro líder Saddam Hussein!» Y todos los niños aplaudían si se mencionaba el nombre del presidente. ¿Cómo le haré comprender que tiene que volver a la escuela cuando el gobierno de Saddam ha tocado a su fin? ¿Pero está muerto? No, eso no creo. Sama no entenderá nada, ella todavía responderá: «¡Amamos a Saddam, daremos nuestras vidas por él!» Es el resultado de un prolongadísimo lavado de cerebro. ¿Pero dónde está el sacrificio? ¿Dónde ha quedado la lealtad a Saddam? Sólo eran patrañas. Es como si hubiéramos estado enseñando a nuestros niños a decir y a creer en mentiras, en cosas que no existen.

[…]
Papá una vez me dijo que en el año 1959 Saddam se había ocultado en la misma área, después de intentar derrocar el gobierno. Me pregunto si el agujero donde lo encontraron los estadounidenses era el mismo que utilizó en dicha ocasión. Lo han definido como un agujero de araña, pero para mí se asemeja más al agujero de una rata. Saddam se escondía como una rata. Según las noticias, se ha rendido sin oponer resistencia. ¿Es éste el hombre que nos pedía que lucháramos hasta la muerte?

En El diario de Thura, de Thura Al-Windawi (Ediciones B)

14/12/2007

Veredictos de fin de año

archivado bajo la categoría Notas y noticias - Héctor Torres @ 2:45 pm

Tres instituciones cierran año anunciando los veredictos de sus concursos literarios. Se trata de Sacven, con la sexta edición de su ya consolidado concurso de cuentos, el Ateneo de Calabozo, con la XII edición de su Bienal Literaria y Relectura, con su naciente Concurso de Reseñas, organizado conjuntamente con la editorial Santillana.
En el concurso de cuentos de Sacven, el cual recibió cerca de 280 cuentos, ganó el cuento Los dibujos de Lisboa, de Krina Ber. Las menciones especiales se darán a conocer este sábado en una nota de prensa.
Por su parte, Leonardo José González y Carlos Ávila han sido los ganadores de la menciones poesía y cuento, respectivamente, de la Bienal Literaria de Calabozo, con el poemario El país de los muertos (González) y el cuento Morir sin descendencia (cuento).
Por último, el ganador del Concurso de Reseñas organizado por Relectura, fue ganado por Arturo Gutiérrez Plaza, por su reseña sobre el libro Baroni: un viaje, de Sergio Chejfec, editado por Alfaguara.

Para el que no estaba al tanto de alguno de estos resultados, ya quedó enterado.

10/12/2007

El amor en tres platos

archivado bajo la categoría Reseñas cortas, Cita textual - Héctor Torres @ 11:42 am

La reciente publicación del volumen de relatos EL AMOR EN TRES PLATOS de Héctor Torres (Equinoccio 2007) –escritor que, con pasos seguros, se ha venido haciendo un espacio importante en la narrativa venezolana– no sólo consolida la trayectoria del autor sino que nos ofrece una aguda muestra de los infinitos ejercicios de la imaginación. El lector se encontrará con catorce relatos, de variada textura pero con la distinguible constante de hurgar en los intersticios de la realidad buscando ese reverso que puede revelarla en sus capas más profundas: el sueño, la pesadilla, el vínculo entre lo soñado y lo vivido –“ilustrado” en el lúdico engranaje de “Las leyes del sueño”–, entre lo que se desea y lo que se teme (la patética figura que nos mantiene en vilo a lo largo de “Dos hermosas y relucientes navajas”), entre la conciencia y la inconciencia, entre lo real y lo ilusorio, entre la ficción y lo que se supone que no lo es. Hay animales que toman vida para acercarnos a sentimientos y conflictos como el perro que narra “Las tardes de los sábados” o el bicho de “Sonata en La menor”, espejo de las carencias y anhelos de un pianista que nunca ha encontrado su espacio en el mundo; surgen voces que son más auténticas mientras duermen que cuando despiertan, ilusiones y esfuerzos que se diluyen en quimeras, fantasmagorías que persiguen en plena vigilia; personajes deliciosos que se enfrentan a sus autores (“El personaje perfecto”) entretejiendo –explícita o implícitamente– una autorreferencialidad que juega con la misma materia de la escritura como es el caso de “Yo tampoco escogería mayo para comenzar”, donde se establece un chispeante contrapunto entre un narrador omnisciente y un narrador en primera que se pelean por contar el cuento de un robo/asesinato.

Todo ello enmarcado en secuencias tan ingeniosas que el lector no puede menos que compartir el humor –negro con frecuencia– que va resolviendo trances y situaciones empeñados en arañar en pulsiones básicas de lo humano: la traición y la venganza –meollo de “El día esperado”–, la lucha entre lo creado y su creador, la intriga de lo desconocido jugando con los hilos de una relación de pareja (“Deudores morosos C.A.”), el afán de supervivencia maniobrando el universo del relato que da nombre al volumen, los miedos elementales (“La herida”, “Su única oportunidad”) o aquello que se cree amor.

Los recursos van acoplándose a cada historia en un lenguaje transparente que sumerge al lector dentro de una trama u otra, arrastrándolo hacia desenlaces inesperados que lo harán volver sobre lo ya leído para calibrar las redes de un suspenso –muy bien manejado– que reitera sus temas para darles vuelta al derecho y al revés sin soltar su presa, es decir, sin dejar ni por un momento de cuestionar lo mismo que se está contando. Como dice el personaje del cuento “Servicio suspendido” …sé que la realidad es una invención que enmascara verdades más intrincadas…: pulsión autorreflexiva que se erige como vía de cuestionamiento de las fronteras entre la ficción y la realidad, aquellas tan profundamente inherentes al quehacer estético y que le dan a esta obra una muy sugerente dimensión.

Carmen Vincenti (Presentación del libro, en Ciudad Banesco, el 14/11/07)

5/12/2007

Acompañado por sus rencores

archivado bajo la categoría Cita textual - Héctor Torres @ 7:08 pm

Cual un profundo pozo es el solitario. Fácil es tirar en el pozo una piedra: mas una vez que ha llegado al fondo, ¿quién quiere sacarla? Guárdate de ofender al hombre solitario, pero si lo has hecho, mátale además.

En Así habló Zarathustra, de Friedrich Nietzche

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