Literatura, web y Ramos Sucre
La Casa Ramos Sucre (en la que vivió la familia del poeta cumanés) es muy hermosa y está admirablemente bien cuidada. Se nota el cariño con el que sus paisanos la han conservado. Allí estuve el pasado jueves 24, invitado por Rubi Guerra, en el marco de las actividades del Día del Libro organizadas por la Casa Ramos Sucre y la Dirección de Cultura de la Universidad de Oriente, disertando sobre literatura e internet a partir de la ponencia Literatura en soportes digitales, o cómo llorar sobre un disco duro. Aunque no muy numeroso, el público fue sumamente entusiasta y animado con el tema.
El breve tiempo que dejó el retrasado vuelo entre llegar a la ciudad e iniciar la ponencia, le bastó a ese excelente anfitrión que es Rubi Guerra, para llevarme físicamente hasta esa escena del Falke en el que Delgado Chalbaud intentó tomar Cumaná, avanzando por el centro de la calle, como si estuviese participando en un desfile militar.
Acá estaban los parapetos del gobierno. Por allá venían las tropas desembarcadas. Aquello que se ve allá era el cuartel que debían tomar. Los que invadían la ciudad no llegaron ni siquiera a este puente. Por aquí pudo haber caído el hombre. Abajo está el río Manzanares…
Entre los hechos de la historia narrados in situ por Rubi y los recuerdos de las páginas de la magnífica novela de Federico Vegas, la experiencia resultó realmente alucinante. Tanto y de forma tan poderosa, que uno pudo abstraerse de los buhoneros y el descuido general en que el gobierno local tiene sumido a la ciudad.
En la Casa Ramos Sucre hay, entre otros valiosos objetos, copias de algunas de las desgarradoras cartas que el atormentado poeta escribió a amigos y familiares. Cuando llegamos a la casa ya era de noche y estábamos a minutos de comenzar la ponencia. De allí que apenas diera tiempo para algunas apresuradas (y muy oscuras) fotos. Ya vendrá otra ocasión.
El veredicto le rinde honor a su nombre, y con creces. La edad promedio de los ganadores de los tres premios del Concurso de Cuentos de la Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores, es de 23 años y medio. También resultó notoria la presencia de diversas regiones del país en el cuadro final. En fin, el jurado compuesto por los reconocidos narradores venezolanos Eduardo Liendo, Federico Vegas y Oscar Marcano, otorgó los primeros premios a los siguientes cuentos y autores:
Mario Ramírez es un guionista de TV, cuarentón y divorciado, que se había mantenido alejado de su hija (Gabriela) desde que se separó de su esposa, varios años atrás. Al retomar la relación con la hija, comienza a convivir con su mundo adolescente. En ese contexto conoce a Karla, una de las amigas de Gabriela, y ambas hacen de la casa de Mario el refugio de sus vidas. La convivencia de estos tres personajes permiten ahondar en el tema del amor y el deseo como formas de dominar al otro y de conocerse a sí mismo.














