Ningún momento importante de nuestras vidas tiene una segunda oportunidad
—Karla juzga peligrosas y malignas a las otras mujeres y crece “con toda la maligna sabiduría con que crecen las mujeres para defenderse de un mundo adverso”. Sin embargo no se defiende sólo de ellas, sino también de los hombres, quienes aunque “son el poder”, en realidad “son más frágiles de lo que aparentan”. Así, ella se convierte en “el advertido veneno, el que envicia y hace despreciar al mundo”. ¿Cómo entra Karla en conciencia de que es ese veneno?
—Quizá nunca hay conciencia absoluta. Es como preguntarse si sabe la culebra que si se muerde se envenena, o conocerá la abeja la magnitud de su ponzoña. Sospecho que no. Que lo intuirán sin conciencia. Saben que sus armas están ahí, y las van a usar cuando el instinto lo indique. Y lo van a hacer sin pestañear y sin entrar en otras consideraciones ajenas a la exclusiva y elemental necesidad de sobrevivir. Seguramente la única idea que empuja su actuación es la certeza de que ningún momento importante de nuestras vidas tiene una segunda oportunidad.
Entrevista realizada por Jorge Gómez Jiménez, para Letralia (léala completa acá)














